“El flautista electrónico de Hamelin”
“Como no quisieron pagarle sus servicios, el flautista, furioso, decidió vengarse raptando a los niños de aquel ingrato pueblo. Los conduciría por espesos bosques y altas montañas para finalmente despeñarlos en un precipicio. Sus padres jamás volverían a verlos. Para ello no era suficiente su flauta mágica, sino algo más poderoso. Optó, entonces, por prender el aparato televisor: los niños encantados lo siguieron hacia su perdición”.
René Avilés Fabila
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Muy buena cita Marian!
Espero que la próxima me invites vos (;
Ah, Mauri. !Cierto!
Hoy bastaría con un par me mensajitos de texto o tal vez con una convocatoria de un grupo de Facebook: “A tiraos por el precipicio, tíos”.