Archivo de 7 diciembre 2009|Página de archivo por mes
La (i)lógica femenina
Uriburu y Marcelo T. de Alvear. 15.45 horas.
Delante mío iba la chica. No era una femme fatale, pero emanaba algo, una belleza oculta, quizás, en lugares pocos palpables para una efímera relojeada callejera.
El pibe presintió lo mismo que yo, o a lo mejor simplemente estaba caliente. No le importó si con el tiempo resultaba una histérica, o una maníaca, o una mina copada. Se bajó de la motito y le dijo: “¡Que linda que sos! ¡Quiero tu MSN!”
Este último pedido lo repitió, lo juro, durante toda la cuadra. Cuando llegamos (todos) a la esquina de Santa Fe, la chica se frenó. Imaginé lo peor: un cachetazo, una puteada o una denuncia ante el impávido polícia que estaba en la puerta del edificio.
No, no y no.
Se dio vuelta, le regaló una sonrisa de oreja a oreja y le confesó: “Sos un idiota, pero me ganaste”.
La chica sacó una agenda de su bolsito, anotó algo y siguió caminando.
El pibe se puso el casco, subió a la moto y se perdió entre los autos.
Y yo, el testigo, quedé consternado y pensé que era una buena historia para volver a escribir acá…
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